Convergencia Humano-Delfin

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Autor: Pablo Herreros 30 Septiembre 2010

Somos primates: Una zambullida al mundo de los delfinesEl post de esta semana es un resumen del artículo con el mismo título que escribí para elnúmero 7 de la revista Redes para la Ciencia.

En el otoño de 1950, una draga que se encontraba a una milla de distancia de las costas de Florida, detonó una carga de dinamita a varios metros de profundidad. Tras el estruendo, apareció un delfín visiblemente herido que era incapaz de ascender para respirar a consecuencia de la explosión.

De repente, dos compañeros se colocaron a un lado cada uno y, sosteniéndole, le ayudaron a alcanzar la superficie para tomar aire hasta que el herido se recuperó y pudo nadar por sí mismo. En otras ocasiones se ha observado cómo algunos delfines con arpones clavados en el cuerpo, son auxiliados por otros individuos que intentan romper el sedal o dan fuertes golpes a los cascos de los barcos.

Esta asombrosa convergencia en un organismo de una inteligencia desarrollada y capaz de una gran complejidad social sólo se ha dado en contadas ocasiones en la historia de la evolución de las especies, probablemente únicamente en primates, elefantes y cetáceos. Además, surgió en procesos completamente independientes, ya que el ancestro común de delfines y humanos vivió hace más de 95 millones de años y, por lo tanto, la inteligencia en estas especies evolucionó de forma separada.

Los delfines pertenecen a una familia de especies muy numerosa, la familia de los delfínidos, que incluye también a orcas y cachalotes. Todos ellos proceden de un género parecido al de los ciervos, llamado Indohyus. Estos animales vivieron en el Eoceno, hace 55 millones de años aproximadamente, y estaban emparentados con el ancestro del hipopótamo. Uno de los aspectos más interesantes de la historia evolutiva de los delfines es que, debido a algún cambio brusco en el entorno, sus ancestros regresaron al mar tras un largo periplo en la Tierra de varios millones de años.

Casi humanos

En unas investigaciones llevadas a cabo en los años ochenta por el biólogo Louis Herman, de la Universidad de Hawai, con un delfín mular llamado Akeakamai, se demostró que éste era capaz de procesar información semántica y sintáctica. El equipo comprobó que los delfines entienden que un cambio en el orden de las palabras, se traduce en un cambio del significado del mensaje, lo que prueba que estos seres son capaces de asimilar una estructura gramatical. Por ejemplo, no es lo mismo decir “lleva esta piedra a Pedro” que “lleva a Pedro a la piedra”.

Un ejemplar de delfín del Oceanogràfic de Valencia (imagen: Diego Mújica, Oceanogràfic).

Akeakamai también era capaz de usar símbolos y asociarlos a diferentes objetos que habían sido introducidos previamente en la piscina. En otra prueba, ante la pregunta de los investigadores sobre si un objeto estaba presente o ausente en el tanque de agua, el delfín debía responder sí o no apretando una palanca. En aproximadamente un 90% de las ocasiones, respondió correctamente.

Se ha probado también que los delfines que habitan en libertad en la Bahía Tiburón, en el oeste de Australia, utilizan herramientas. Parece ser que se cubren el morro con esponjas a modo de fundas de protección, mientras remueven la arena del fondo del mar en busca de alimento. De esta forma, evitan herirse con los corales y los peces peligrosos que hay enterrados. Sabemos además que este comportamiento es cultural, porque es adquirido mediante aprendizaje social de otros compañeros y transmitido de generación a generación. Por tanto, saben imitar. Además, son capaces de reconocerse ante un espejo.

Aunque la distancia genética entre humanos y delfines es grande, estos asombrosos seres poseen algunas características que inducen a pensar en la existencia de una poderosa inteligencia que merece ser estudiada en profundidad, ya que de manera misteriosa, evolucionó sin conexión alguna con la nuestra. Por esta y otras razones, observar e investigar a los delfines puede resultar fundamental para conocer la naturaleza y origen de la inteligencia del ser humano.


Obtenido de:

http://www.somosprimates.com/2010/09/una-zambullida-al-mundo-de-los-delfines/

Enfoque Bio-psicosocial: Evolucion del Concepto de Meme

Enfoque Bio-psicosocial: Evolucion del Concepto de Meme
Desde el año 1975 en que Richard Dawkins definiera el concepto de meme en su libro el gen egoísta como un replicador de ideas capaz de explicar la evolución cultural el concepto a tenido una súbita evolución dando lugar a muchas nuevas corrientes meméticas cada una reveladora de por si y enriquecedoramente diferentes.
Pero el concepto de Dawkins no es el único, existieron otros conceptos que buscaron una unidad de selección cultural análoga a los genes en la evolución biológica, algunos de estos conceptos son las Idea Virus del Teórico del Marketing Seth Godin y los Culturgenes del Sociobiologo Edward Wilson pero el concepto de meme es el que supervivió y se propago por las mentes de la mayoría de pensadores humanistas.
Es importante mencionar aportes como los de Susan Blackmore que ampliaron el concepto de meme aplicándolo a hábitos, habilidades, canciones, historias o cualquier otro tipo de información, destaquemos que Blackmore es Psicóloga, mientras Dawkins es etólogo, es decir un estudioso del comportamiento animal, sus libros están llenos de ejemplos de precursores de la cultura encontrados en el reino animal, uno de estos ejemplos es el caso de canto de una especie de Parseriforme de Nueva Zelandia, en el canto de estas aves podían distinguirse “dialectos” diferentes que dependían de su ubicación geográfica en la isla, lo curiosos no es solo que los cantos sean aprendidos por imitación de los vecinos, sino que en algunas ocasiones los cantos parecían composiciones que copiaban elementos de los unos cantos y otros elementos de otros cantos, en biología molecular se han encontrado mecanismos evolutivos similares como la recombinación genética, el reordenamiento de dominios e incluso el crossing over.
Por otro lado el Filosofo Daniel Dennet, nos muestra un lado oscuro de los memes, recordándonos las muchas personas que han muerto por ideologías o creencias y también lo hace utilizando un ejemplo del reino animal, el parasito Dicrocoelium dendriticum infecta el cerebro de la hormiga obligándola a subir a las puntas de las gramíneas de las que se alimenta el ganado para que la hormiga sea devorada y de esta manera Dicrocoelium puede completar su ciclo biológico en organismo del bovino.
Un descubrimiento importante que apoya la teoría de los memes, es el de las neuronas espejo que fueron descubiertas cuando se estudiaba el area motora del cerebro del macaco, se descubrió que cuando a un macaco observaba a otro macaco realizando una tarea se activaban en el cerebro las neuronas espejo de las mismas regiones que en el cerebro del macaco que realizaba la tarea, es decir que gracias a nuestras neuronas espejo cuando observamos realizar una acción es realmente como si nosotros realizáramos la acción, nuestras neuronas espejo reflejan la acción de la persona a la que estamos observando, el neurólogo Vilayanur Ramachandran considera que las Neuronas Espejo explican el porqué de la empatía, el porqué cuando leemos una novela o vemos una película nos identificamos con el personaje, también estas neuronas espejo están sumamente relacionadas con la evolución del leguaje humano ya que se han encontrado gran cantidad de estas neuronas en el área de Broca y en el área de Wernique.
No podría estar completo un ensayo sobre la memética sin mencionar los aportes de Clare Graves que propone un modelo epigenético para entender los diferentes niveles de comprensión humana, modelo que fue complementado por Don Beck y Christopher Cowan para dar nacimiento a la Dinámica Espiral, esta disciplina englobada dentro del Paradigma de la Complejidad trae el concepto de Vmemes o memes de valor, estos memes de valor emparentados conceptos como paradigma o cosmovisión, son los que definen la forma con que cada persona u organización contemplan el mundo y guían su forma de pensar, en el mundo de la biología existen genes análogos conocidos como operones o reguladores de transcripción, estos genes maestros son los que guían la expresión de otros genes guiándose de interacciones internas y externas.
Preguntas:
¿Cuáles son los memes que guían la forma en que vez el mundo?
¿Tus neuronas espejo te permiten comprender a personas con formas de pensar diferentes a las tuya?
¿Cuál es el rol de los memes y las neuronas espejo en la práctica del coaching?
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Reseña Autor
Profesor Roberto Pineda Chavarria
Ex CEO de la empresa Internacional de Asistencia Médica a Viajeros Work Assist.
Candidato al Parlamento Andino en las Elecciones Generales 2006.
Colaborador e Investigador del Instituto del Pensamiento Complejo Edgar Morín
Profesor de Bio-informática y Genómica Filo-Genética en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Ricardo Palma.
Profesor del Curso de Evolutionary Management en el área de Dirección Empresarial del departamento de Educación Continua de la Universidad Ricardo Palma.
Evolutionary Management es un programa que aprovecha las herramientas y el software aplicado en el análisis genético, cladístico y evolutivo así como la modelación de sistemas autopoyeticos semicaóticos, para entender los procesos que han hecho que una empresa “haya llegado a ser lo que es” también aprovecha el análisis memético para entender la Cultura Organizacional.
Licenciado en Biología, estudiante de Maestría en Administración y Maestría en Docencia Superior, Múltiples Cursos y Diplomados en Gestión y Desarrollo Organizacional.






Mi articulo Original en la pagina 3:











La autoconciencia o conciencia reflexiva.


La autoconciencia o conciencia reflexiva.

Dentro del proceso de elaboración del simbolismo lo primero que hay que hacer es analizar el concepto, que sobre nuestra propia existencia tenemos, por medio de una pregunta clave:

¿Es la conciencia reflexiva o autoconciencia una facultad heredada que siempre se manifiesta en nuestra especie; o corresponde a una capacidad evolutivamente adquirida, que se desarrolla gracias a la influencia del ambiente social y cultural en el que nacemos y vivimos?

Sin un ambiente adecuado tal propiedad cognitiva no se manifiesta, o lo hace de forma inadecuada. En este sentido, sería la utilización de específicas informaciones aprendidas del medio social, que facilitan el desarrollo de una conducta con características especiales (Marina, 1998: 113). Podríamos definirla como el conocimiento subjetivo que tenemos sobre nuestros propios procesos mentales, de la información que recibimos, de los actos que realizamos y de nuestra relación con los demás. Por tanto, la conciencia reflexiva o autoconciencia corresponde a una capacidad cognitiva, con cierto carácter innato en función de su posibilidad de desarrollo, que para que se manifieste en la conducta es necesario una estimulación y aprendizaje adecuados, por medio de un entorno sociocultural concreto.

Lo que sí parece claro es la relación de su aparición con dos procesos ya mencionados: las capacidades evolutivas y las características medioambientales, pues con su desarrollo adecuado y mutua interrelación, van a dar lugar a nuestra conciencia reflexiva. Actualmente, son muchos los autores que están de acuerdo que tal proceso es una propiedad emergente del cerebro. El concepto parece nuevo, aunque tiene relación con la concepción de exaptación evolutiva, pues se basa en el mismo principio, aunque con enfoques diferentes (psicológicos y evolutivos). El profesor de Filosofía John R. Searle, en su libro “El misterio de la conciencia” ofrece una definición muy precisa (2000: 30):

Una propiedad emergente de un sistema es una propiedad que se puede explicar causalmente por la conducta de los elementos del sistema; pero no es una propiedad de ninguno de los elementos individuales, y no puede explicar simplemente como un agregado de las propiedades de estos elementos. La liquidez del agua es un buen ejemplo: la conducta de las moléculas de H2O explica la liquidez, pero las moléculas individuales no son líquidas.

La conciencia reflexiva es pues una propiedad emergente de la conducta (Ávarez Munárriz, 2005: 25-31; Mora: 2001: 142), resultante de la unificación funcional de otras capacidades cognitivas (mecanismos de atención seriados, memoria a corto plazo, emotividad, etc.) que, por sí solas, no explican tal propiedad, pero la suma funcional de ellas daría lugar a las propiedades de autoconciencia humana (Edelman y Tononi, 2000; Mora, 2001: 147).

El desarrollo de la conciencia reflexiva se producirá cuando las capacidades cognitivas lo permitan, y las características del medio ambiente sean las adecuadas. Si en la actualidad tales condiciones parecen obvias, en la prehistoria adquieren un protagonismo esencial. Las primeras van apareciendo con la evolución física, mientras que las segundas hay que crearlas, teniendo un desarrollo propio y diferente a la evolución neurológica.

Con el desarrollo de esta capacidad cognitiva surge el concepto de individualidad (social y, sobre todo, personal), que siempre se desarrolla en un medio social, por lo que dependería de las características de éste. Con este nuevo concepto iniciamos el reconocimiento e interiorización de la idea abstracta del yo / nosotros en relación con el concepto de tú / otros. La identificación, tanto individual como colectiva, de esta propiedad se basa en la noción de diferencia existente entre los individuos y grupos (Jenkins, 1996: 4), que se traduce en la existencia universal de una palabra determinada para referirse a uno mismo (yo), como así lo expone el sociólogo alemán Norbert Elías (1990: 123). Para su producción se necesita una interacción social, tanto intra como intergrupal, de una forma importante y continuada, que genere continuamente problemas de relación entre los individuos del mismo grupo, y de estos con otros grupos. Igualmente, es necesario el inicio de las diferencias sociales (tecnológicas, políticas, religiosas, etc.) dentro del mismo grupo, desarrollando diferentes actividades con características funciones, simbolización y actividad.

El proceso implicaría la paulatina creación de cambios conductuales que resalten la diferencia entre unos y otros, por parte de algunos elementos sociales con mayor capacidad para desarrollar tales conceptos, siendo rápidamente adquiridos por los elementos más jóvenes del grupo, que los asumirán como suyos propios (Hernando, 2002). Los primeros avances, que la capacidad cognitiva humana debió desarrollar para crear un mundo simbólico como el actual, serían el inicio de la propia identificación social del grupo en contrapunto con la identificación de las demás poblaciones, es decir, a la creación del concepto de la individualidad social. Con posterioridad a su desarrollo, se iniciarían los criterios de individualidad personal o diferencias particulares que surgen entre los elementos de un mismo grupo humano (germen de la propia autoconciencia individual, tal y como la entendemos en la actualidad). En su paulatino aumento de complejidad, darían lugar a diferentes manifestaciones de tipo social, tecnológico, político y religioso dentro del propio grupo (Elías, 1990; Hernando, 1999; 2002: 49-63).

Estas ideas que en principio parecen sacadas de un libro de filosofía, son en realidad de crucial importancia para una interpretación adecuada de los procesos simbólicos del paleolítico, sobre todo de su inicio y desarrollo. Un ejemplo sería la interpretación de los enterramientos del paleolítico Medio. Antes de introducirnos en su posible explicación quisiera conocer las opiniones de los lectores a dos preguntas:

¿Tiene todos los enterramientos voluntarios un componente simbólico?
¿Dónde se estudia mejor el simbolismo de un enterramiento, en las características de la inhumación, o en el comportamiento del grupo que lo relizó?


* ÁLVAREZ MUNÁRRIZ, L. (2005): La conciencia humana. En: La conciencia humana: perspectiva cultural. Coord. por Luis Alvarez Munárriz, Enrique Couceiro Domínguez. Anthropos. Barcelona.
* EDELMAN, G. M., y TONONI, G. (2000): Un Universe of Consciousness. Basic Books, New York.
* ELÍAS, N. (1990): La sociedad de los individuos. Ensayos. Península / Ideas. Barcelona.
* HERNANDO, A. (2002): Arqueología de la identidad. Akal. Móstoles (Madrid).
JENKINS, R. (1996): Social Identity. Nueva York y Londers, Routledge.
* MARINA, J. A. (1998): La selva del lenguaje. Introducción a un diccionario de los sentimientos. Anagrama. Barcelona.
* MORA, F. (2001): El reloj de la sabiduría. Tiempos y espacios en el cerebro humano. Alianza Editorial. Madrid.
* SEARLE, J. R. (2000): El misterio de la conciencia. Paidos. Barcelona.


Obtenido de:


Las estrategias cognitivas de tu cerebro para resolver problemas están escritas en tus genes

Las estrategias cognitivas de tu cerebro para resolver problemas están escritas en tus genes

Posted by emulenews en 28 Marzo 2009

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Un equipo de investigadores europeos han observado que el cerebro de personas diferentes utiliza estrategias diferentes para resolver la misma tarea mental y que los genes son los que determinan la estrategia que nuestro cerebro utiliza. Literalmente, han observado gracias a la imagen por resonancia magnética funcional (fMRI) como diferentes partes del cerebro se activan en secuencias diferentes en individuos sometidos a las mismas tareas. Cuando son hermanos mellizos, las diferencias están claras, pero cuando son hermanos gemelos, estos patrones de activación neuronal son prácticamente idénticos. El alemán Jan Willem Koten Jr. de la RWTH Aachen University y sus colaboradores creen que han obtenido una prueba indiscutible de que el modo en el que el cerebro responde a los estímulos externos tiene una fuerte influencia genética. Nos lo cuenta Constance Holden, “Twins May Think Alike Too, MRI Brain Study Suggests,” Science 323: 1658, 27 March 2009 , haciéndose eco del artículo técnico de Jan Willem Koten, Jr. et al. “Genetic Contribution to Variation in Cognitive Function: An fMRI Study in Twins,” Science 323: 1737-1740, 27 March 2009 .

Parejas de hermanos gemelos y de hermanos mellizos han tenido que memorizar una ristra de números mientras se les distraía con operaciones aritméticas elementales (como 2 + 4 = 7, ¿verdadero o falso?) y otras preguntas de respuesta sencilla. Las imágenes fMRI para los gemelos muestran que se activan las mismas áreas del cerebro en prácticamente el mismo orden, lo que no ocurre con los mellizos. Los investigadores han interpretado que esto significa que los gemelos utilizan básicamente la misma estrategia cognitiva. La manera más sencilla de explicar este resultado es suponer que dicha estrategia depende fuertemente de las diferencias genéticas entre individuos. El trabajo no explica por qué ocurre lo observado, ni en qué genes están codificadas las estrategias cognitivas. Pero parece que deja claro que la influencia genética es indiscutible. Poco se sabe sobre la contribución genética en la función cognitiva de nuestros cerebros y este trabajo induce a pensar que dicho estudio será muy prometedor.

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Obtenido de:
http://francisthemulenews.wordpress.com/2009/03/28/las-estrategias-cognitivas-de-tu-cerebro-para-resolver-problemas-estan-escritas-en-tus-genes/

Pruebas de metacognición consciente en animales no humanos.

Pruebas de metacognición consciente en animales no humanos.


En una revisión publicada en Trends in Cognitive Sciences, J. David Smith, de la Universidad del Estado de Nueva York en Buffalo, afirma que cada vez hay más pruebas de que algunas especies animales presentan metacognición consciente, es decir, pueden, al igual que los humanos, monitorizar, regular y reflexionar sobre sus estados mentales. Entre estas especies estarían los delfines y los macacos [en la imagen].

Smith repasa los experimentos llevados a cabo con delfines, palomas, ratas, monos y primates usando modelos de percepción, memoria u ocultación de comida, para llegar a afirmar que cada vez existen más pruebas de la existencia de formas de pensamiento paralelas a la consciencia y a la autoconciencia cognitiva humanas, si bien no se ha confirmado aún la existencia de un paralelo experiencial completo.

La metacognición, también llamada teoría de la mente, es una capacidad humana compleja ligada a varios aspectos psicológicos. Por una parte a la estructura jerárquica de la mente, dado que los procesos de control ejecutivo metacognitivos supervisan la cognición de menor nivel. La metacognición también está unida a la consciencia de sí mismo, la incertidumbre y la duda, por ejemplo, son estados personales y subjetivos. Y, por último, a la consciencia declarativa, ya que los humanos son conscientes de sus estados de conocimiento y pueden “declararlos” a los demás.

En los aspectos biológicos existe una continuidad entre las distintas especies, incluida la humana. Si se considera a la psicología como una rama de la biología, como lo hace la psicología evolutiva, se entiende que sea un objetivo fundamental de la psicología comparada establecer firmemente si los animales no humanos comparten la capacidad metacognitiva humana. Si esto es así, esta capacidad podría estar apoyada en su consciencia y la consciencia de sí mismos. En esta búsqueda de continuidades o discontinuidades, la metacognición se une al estudio del uso de herramientas o del lenguaje.

En su revisión del estado de la cuestión, Smith se detiene en algunos estudios sobresalientes, como el del delfín Natua. Cuando no estaba seguro, el delfín dudaba claramente y titubeaba entre las opciones ofrecidas (recordemos que la incertidumbre es un estado personal y subjetivo); cuando, por el contrario, estaba seguro nadaba hacia la respuesta elegida a toda velocidad.

En abierto contraste con el comportamiento de los delfines, las palomas de varios estudios no han expresado ninguna capacidad para la metacognición. Asimismo los monos capuchinos, en varios estudios, tampoco expresan muchos atisbos de metacognición.

Este último resultado invita a una reflexión y suscita muchas preguntas importantes sobre la emergencia filogenética de la mente reflexiva en el orden primates.

Referencia:

Smith, J. (2009). The study of animal metacognition Trends in Cognitive Sciences, 13 (9), 389-396 DOI: 10.1016/j.tics.2009.06.009


Obtenido de:
http://cesartomelopez.blogspot.com/2009/09/pruebas-de-metacognicion-consciente-en.html

Metacognición IV

Metacognición IV


¿Qué elementos o fenómenos debieran estar presentes en los procesos de metacognición? ¿Qué ejes o dimensiones se podrían considerar en un proceso de evaluación de las capacidades metacognitivas? Se proponen 4 elementos para elaborar este análisis.


Autoobservación
Asociada a la capacidad cognitiva y emocional de introspección, es decir, reflexionar acerca de lo que hacemos, sentimos, pensamos, queremos, etc. Esta autoobservación supone un giro hacia nosotros mismos, toda vez que nos sitúa como objetos de nuestra propia observación.

Regulación
Tiene que ver con la capacidad de supervisar las propias cogniciones y emociones. La autoobservación es una condición para que exista control y regulación, pero esta regulación supone además, el análisis crítico y las posibilidades de implementar cambios en nuestros procesos y productos mentales.

Razonamiento/ Capacidad asociativa
La metacognición siempre implica establecer relaciones causales, hipótesis, predicciones, explicaciones, etc. Esta capacidad asociativa y de razonamiento permite interpretar adecuadamente elementos aislados que podrían contribuir a generar un “quiebre” en la experiencia, al aportar nuevos antecedentes. Además, está a la base de la elaboración de planes y la creación de estrategias correctivas.

Empatía
Se asocia al aspecto más puramente emocional de la metacognición y resulta especialmente relevante en nuestra situación de adaptación cultural. Tanto la autoobservación como el control están implicadas en la empatía, porque siempre el ejercicio de ponerse en el lugar del otro, supone un proceso autorreflexivo desde el cual se atribuyen estados emocionales a los demás. Primero reflexiono acerca de lo me pasa a mi y luego intento comprender qué es lo que está sintiendo la otra persona. La empatía también implica control porque la experiencia de “estar en los pies del otro”, nace de un interés por conocer la perspectiva ajena y reorganizar la propia experiencia a partir de esta nueva información.

Metacognición III

Metacognición III


Todo proceso metacognitivo supone un quiebre en la experiencia, es decir, un momento en que nuestra conciencia (generalmente enfocada hacia “afuera”), da un giro sobre sí y nos sitúa a nosotros mismos como objetos de observación. Ahora bien, dicho “quiebre” se produce cuando la experiencia revela alguna inconsistencia o incongruencia acerca de la manera en que pensamos, sentimos o actuamos.

Esta operación también involucra un grado de control acerca de nuestros procesos psicológicos, toda vez que supone un esfuerzo por evaluar y corregir algunos aspectos de la experiencia. En este proceso de supervisión y análisis de las propias cogniciones, juega un rol fundamental la capacidad de razonamiento que permite reflexionar e interpretar hechos aislados, generando asociaciones y conexiones que puedan producir movimientos correctivos. Finalmente, la metacognición se nutre siempre de una dosis de empatía, que supone una actitud de apertura e interés por la perspectiva ajena. Esta visión externa entrega información de primera mano respecto del impacto que tienen nuestras acciones en los demás.

En resumen, tenemos que cualquier proceso metacognitivo surge de una cierta inclinación hacia los propios procesos psicológicos (autoobservación), que se supervisan y corrigen (regulación) de acuerdo a las interpretaciones e inferencias que la persona realiza constantemente (razonamiento). La perspectiva ajena y la consideración del impacto que tienen las acciones propias en los demás (empatía), complementa el proceso metacognitivo con una instancia retroalimentadora muy valiosa.



Obtenido de:



Metacognición II

Metacognición II


“La metacognicion se define como la capacidad de un individuo para reflexionar, comprender y controlar su propio aprendizaje. Esta capacidad implica, por una parte, conocimiento sobre uno mismo, sobre las estrategias a utilizar y sobre la aplicación de las mismas (conocimiento sobre la cognición, o aspecto reflexivo de la misma), y por otra, control sobre el proceso de aprendizaje, lo que incluye algún tipo de evaluación (regulación de la cognición o aspecto de control). (…) Esta clasificación identifica dos componentes de la metacognición: conocimiento sobre la cognición (o conciencia del propio conocimiento) y regulación de la cognición (o habilidad para hacer uso de estrategias para planificar, regular, y evaluar el proceso de aprendizaje).” (Sánchez y Vovides, 2006)




Comúnmente los fenómenos metacognitivos se asocian a procesos racionales o puramente mentales. Sin embargo, parece ser que con frecuencia estas operaciones mentales se nutren de un alto contenido emocional que, en ocasiones, pareciera “tirar” de lo mental. Cuando la razón está bloqueada, emergen las capacidades emocionales, presentes como energía de perseverancia y voluntad, para propiciar un cambio en el sistema. Las emociones irrumpen con toda su fuerza para recordarnos de que, antes que cualquier cosa, somos animales emocionales.

Numerosas investigaciones han demostrado la estrecha relación existente entre algunas capacidades metacognitivas (planificación, selección, evaluación) y un amplio abanico de emociones evolutivamente más recientes (empatía, control de impulsos). Estudios con pacientes que sufren patologías del lóbulo prefrontal, dan cuenta de cómo estas funciones cognitivas y algunas emociones típicamente “humanas”, fallan en estos pacientes. Por estos y otros muchos motivos, siempre una reflexión acerca de las capacidades metacognitivas, debe considerar la manera en que la dimensión cognitiva y emocional, trabajan inseparablemente unidas.

Más sobre Metacognición

Metacognición I

“…en el corazón de las dificultades del hombre actual está su desconocimiento del conocer”
Humberto Maturana

Siempre se ha considerado la metacognición como compuesta por dos elementos: metacognición como pensamiento y metacognición como regulación. El pensamiento metacognitivo proviene de la experiencia y se basa, fundamentalmente, en las creencias y pensamientos que tenemos las personas acerca de los procesos cognitivos de nosotros mismos y los demás. La regulación metacognitiva, en tanto, se compone por el monitoreo y control de los procesos e incluye actividades como planificación, elección de estrategias y ejecución de planes. En otras palabras, la metacognición se refiere a la supervisión activa, y consecuente regulación y organización de estos procesos en relación con los objetivos cognitivos sobre los que actúan, normalmente al servicio de una meta u objetivo concreto. Las actividades metacognitivas se convierten en mecanismos de autorregulación y gestión de sus dificultades.

El hecho de que los seres humanos estemos dotados de la metacognición, nos permite situarnos a nosotros mismos como objetos. Desde esta privilegiada, posición podemos autobservarnos y generar cambios en nosotros. Nuestro aparato mental nos posibilita una herramienta extraordinaria para controlar nuestro propio comportamiento o desarrollo vital. Es por esta razón que al desarrollar nuestras habilidades cognitivas estamos desarrollando la capacidad de construir representaciones mentales o conocimientos y de operar con ellos para así producir nuevos conocimientos y resolver nuevos problemas.

Con todo, el concepto de "metacognición" no alcanza a explicar una gama de fenómenos mentales, emocionales y vivenciales que expresan los seres humanos. La tríada mente, lenguaje y realidad, puede explicar la compleja operación de observar nuestros procesos mentales que trascienden largamente el escenario de lo cognitivo. Muchas veces las operaciones metacognitivas requieren de un trabajo emocional significativo. Aquí pareciera ser que lo emocional (presente como energía de perseverancia y voluntad) empujara lo mental. Porque cuando la razón está bloqueada, emergen las capacidades emocionales para empezar a generar un cambio en el sistema. Aquí también podríamos hablar de una “meta-emotividad” o la capacidad de sentir acerca de los propios sentimientos.

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CEREBRO EXTENDIDO