EvoMgmt es una forma de entender a la empresa y a la organización desde una perspectiva evolutiva, se nutre de muchísimos campos en primer lugar de conceptos y definiciones biológicos y a su vez de conceptos y definiciones de la teoría de sistemas.
viernes, 11 de diciembre de 2009 | By Evolutionary Management
Los gritos de los monos Campbell (Cercopithecus campbelli campbelli) en los bosques de Costa de Marfil esconden la forma de lenguaje vocal no humano más compleja que se conoce, según un estudio publicado en PNAS Estos primates articulan un repertorio de gritos distintos para formar frases con significados específicos que alertan de la presencia de un depredador o de la llegada de congéneres de grupos rivales.
Hace un mes, Klaus Zuberbühler, de la Universidad de St. Andrews (Reino Unido), junto a investigadores de Francia y Costa de Marfil, publicó un estudio que aseguraba que los monos Campbell usan un repertorio de seis gritos con significados concretos. Hok se relaciona con un águila y krak con un leopardo, sus dos depredadores naturales en los bosques del país africano.
En el nuevo estudio, publicado en PNAS tras dos años estudiando a los monos en el Parque Nacional de Taï de Costa de Marfil, señalan que los machos articulan esos seis gritos en secuencias de 20 o más términos usando una forma primitiva de sintaxis. Los monos emiten distintas secuencias que comienzan con boom, seguido de otros gritos para diferenciar una pelea entre monos de otra especie o la llegada a su territorio de congéneres rivales. También gritan secuencias distintas dependiendo de si se acerca un águila o un leopardo y si lo ven o sólo lo escuchan. En el caso del leopardo, cuanto mayor es la alarma, más kraks contiene la frase.
Conexión con humanos Los investigadores aún ignoran si este lenguaje es un ancestro del que usa el ser humano. Los resultados podrían indicar que, antes de hablar como lo hace hoy, el hombre usó un lenguaje básico de kraks, booms y haks similar al que usan los monos Campbell.
También hay grandes diferencias. Se trata de un código lineal basado en la repetición y no en la contraposición de términos. Los monos podrían aumentar considerablemente el número de mensajes si el orden de dos gritos alterara su significado, por ejemplo, hak boom, o boom hak. Pero sólo parecen unir gritos en un hilo en el que cada adición matiza el significado de los anteriores. Además, el lenguaje de estos primates sólo nombra cosas que están presentes, algo que cierra la puerta a conceptos abstractos o imaginarios, como hace el hombre.
Lo que sí implica el estudio es que, probablemente, el lenguaje no es exclusivo de los humanos, sino una capacidad compartida con otras especies. Otros estudios anteriores han encontrado formas básicas de comunicación entre muchos animales. Desde finales de la década de 1990, se ha demostrado que monos, ballenas y pájaros combinan sonidos para formar una especie de lenguaje, aunque su significado se desconoce. Otros trabajos indican que algunos primates emiten sonidos diferentes relacionados con tipos de alimento y depredadores.
El nuevo protolenguaje de los monos Campbell es el más complejo descrito hasta ahora, pero tal vez sea por falta de estudios más completos de otros primates. Los autores destacan que esta forma de comunicación nació mucho antes de la aparición de los homínidos y posiblemente esté más desarrollada en especies que viven en bosques con poca visibilidad y un gran número de depredadores.
Breve diccionario español-Campbell:
Seis Palabras "Boom", "krak", "hok", "hokoo", "krakoo", "wakoo".
"Venid"
"Boom boom".
"Se va a caer una rama"
"Boom boom krakoo krakoo".
"Vienen monos rivales"
"Boom boom krakoo krakoo hakoo".
"Viene un leopardo"
"Krak krakoo". El número de ?kraks? es mayor cuanto mayor es el nivel de alarma. Cuando sólo se oye al leopardo, aumenta el número de "krakoos".
"Viene un águila"
"Wakoo krakoo hok hokoo". Cuanto mayor es la alarma, más "hoks" y "hokoos" se pronuncian.
Los gritos de los monos Campbell (Cercopithecus campbelli campbelli) en los bosques de Costa de Marfil esconden la forma de lenguaje vocal no humano más compleja que se conoce, según un estudio publicado en PNAS Estos primates articulan un repertorio de gritos distintos para formar frases con significados específicos que alertan de la presencia de un depredador o de la llegada de congéneres de grupos rivales.
Hace un mes, Klaus Zuberbühler, de la Universidad de St. Andrews (Reino Unido), junto a investigadores de Francia y Costa de Marfil, publicó un estudio que aseguraba que los monos Campbell usan un repertorio de seis gritos con significados concretos. Hok se relaciona con un águila y krak con un leopardo, sus dos depredadores naturales en los bosques del país africano.
En el nuevo estudio, publicado en PNAS tras dos años estudiando a los monos en el Parque Nacional de Taï de Costa de Marfil, señalan que los machos articulan esos seis gritos en secuencias de 20 o más términos usando una forma primitiva de sintaxis. Los monos emiten distintas secuencias que comienzan con boom, seguido de otros gritos para diferenciar una pelea entre monos de otra especie o la llegada a su territorio de congéneres rivales. También gritan secuencias distintas dependiendo de si se acerca un águila o un leopardo y si lo ven o sólo lo escuchan. En el caso del leopardo, cuanto mayor es la alarma, más kraks contiene la frase.
Conexión con humanos Los investigadores aún ignoran si este lenguaje es un ancestro del que usa el ser humano. Los resultados podrían indicar que, antes de hablar como lo hace hoy, el hombre usó un lenguaje básico de kraks, booms y haks similar al que usan los monos Campbell.
También hay grandes diferencias. Se trata de un código lineal basado en la repetición y no en la contraposición de términos. Los monos podrían aumentar considerablemente el número de mensajes si el orden de dos gritos alterara su significado, por ejemplo, hak boom, o boom hak. Pero sólo parecen unir gritos en un hilo en el que cada adición matiza el significado de los anteriores. Además, el lenguaje de estos primates sólo nombra cosas que están presentes, algo que cierra la puerta a conceptos abstractos o imaginarios, como hace el hombre.
Lo que sí implica el estudio es que, probablemente, el lenguaje no es exclusivo de los humanos, sino una capacidad compartida con otras especies. Otros estudios anteriores han encontrado formas básicas de comunicación entre muchos animales. Desde finales de la década de 1990, se ha demostrado que monos, ballenas y pájaros combinan sonidos para formar una especie de lenguaje, aunque su significado se desconoce. Otros trabajos indican que algunos primates emiten sonidos diferentes relacionados con tipos de alimento y depredadores.
El nuevo protolenguaje de los monos Campbell es el más complejo descrito hasta ahora, pero tal vez sea por falta de estudios más completos de otros primates. Los autores destacan que esta forma de comunicación nació mucho antes de la aparición de los homínidos y posiblemente esté más desarrollada en especies que viven en bosques con poca visibilidad y un gran número de depredadores.
Breve diccionario español-Campbell:
Seis Palabras "Boom", "krak", "hok", "hokoo", "krakoo", "wakoo".
"Venid"
"Boom boom".
"Se va a caer una rama"
"Boom boom krakoo krakoo".
"Vienen monos rivales"
"Boom boom krakoo krakoo hakoo".
"Viene un leopardo"
"Krak krakoo". El número de ?kraks? es mayor cuanto mayor es el nivel de alarma. Cuando sólo se oye al leopardo, aumenta el número de "krakoos".
"Viene un águila"
"Wakoo krakoo hok hokoo". Cuanto mayor es la alarma, más "hoks" y "hokoos" se pronuncian.
LOS MONOS HABLAN UN LENGUAJE ANCESTRAL Los gritos de los monos Campbell (Cercopithecus campbelli campbelli) en los bosques de Costa de Marfil esconden la forma de lenguaje vocal no humano más compleja que se conoce, según un estudio publicado en PNAS Estos primates articulan un repertorio de gritos distintos para formar frases con significados específicos que alertan de la presencia de un depredador o de la llegada de congéneres de grupos rivales.
Hace un mes, Klaus Zuberbühler, de la Universidad de St. Andrews (Reino Unido), junto a investigadores de Francia y Costa de Marfil, publicó un estudio que aseguraba que los monos Campbell usan un repertorio de seis gritos con significados concretos. Hok se relaciona con un águila y krak con un leopardo, sus dos depredadores naturales en los bosques del país africano.
En el nuevo estudio, publicado en PNAS tras dos años estudiando a los monos en el Parque Nacional de Taï de Costa de Marfil, señalan que los machos articulan esos seis gritos en secuencias de 20 o más términos usando una forma primitiva de sintaxis. Los monos emiten distintas secuencias que comienzan con boom, seguido de otros gritos para diferenciar una pelea entre monos de otra especie o la llegada a su territorio de congéneres rivales. También gritan secuencias distintas dependiendo de si se acerca un águila o un leopardo y si lo ven o sólo lo escuchan. En el caso del leopardo, cuanto mayor es la alarma, más kraks contiene la frase.
Conexión con humanos Los investigadores aún ignoran si este lenguaje es un ancestro del que usa el ser humano. Los resultados podrían indicar que, antes de hablar como lo hace hoy, el hombre usó un lenguaje básico de kraks, booms y haks similar al que usan los monos Campbell.
También hay grandes diferencias. Se trata de un código lineal basado en la repetición y no en la contraposición de términos. Los monos podrían aumentar considerablemente el número de mensajes si el orden de dos gritos alterara su significado, por ejemplo, hak boom, o boom hak. Pero sólo parecen unir gritos en un hilo en el que cada adición matiza el significado de los anteriores. Además, el lenguaje de estos primates sólo nombra cosas que están presentes, algo que cierra la puerta a conceptos abstractos o imaginarios, como hace el hombre.
Lo que sí implica el estudio es que, probablemente, el lenguaje no es exclusivo de los humanos, sino una capacidad compartida con otras especies. Otros estudios anteriores han encontrado formas básicas de comunicación entre muchos animales. Desde finales de la década de 1990, se ha demostrado que monos, ballenas y pájaros combinan sonidos para formar una especie de lenguaje, aunque su significado se desconoce. Otros trabajos indican que algunos primates emiten sonidos diferentes relacionados con tipos de alimento y depredadores.
El nuevo protolenguaje de los monos Campbell es el más complejo descrito hasta ahora, pero tal vez sea por falta de estudios más completos de otros primates. Los autores destacan que esta forma de comunicación nació mucho antes de la aparición de los homínidos y posiblemente esté más desarrollada en especies que viven en bosques con poca visibilidad y un gran número de depredadores.
Breve diccionario español-Campbell:
Seis Palabras "Boom", "krak", "hok", "hokoo", "krakoo", "wakoo".
"Venid"
"Boom boom".
"Se va a caer una rama"
"Boom boom krakoo krakoo".
"Vienen monos rivales"
"Boom boom krakoo krakoo hakoo".
"Viene un leopardo"
"Krak krakoo". El número de ?kraks? es mayor cuanto mayor es el nivel de alarma. Cuando sólo se oye al leopardo, aumenta el número de "krakoos".
"Viene un águila"
"Wakoo krakoo hok hokoo". Cuanto mayor es la alarma, más "hoks" y "hokoos" se pronuncian.
El gen y proteína FoxP2, descubierto en los años noventa del siglo XX, está relacionado con el lenguaje humano: su mutación se correlaciona con determinados trastornos específicos del lenguaje. Aunque se ha acuñado la expresión gen del lenguaje o del habla para caracterizarlo, se trata de un factor más entre los responsables de la competencia humana para el lenguaje. No obstante, es un indicio de que, probablemente, en el lenguaje humano están involucrados factores de tipo genético: aunque se desconoce su función exacta, parece imprescindible para un desarrollo normal del mismo. Se han barajado dos hipótesis acerca de cuál es el déficit central que provoca la anomalía en FOXP2: unos autores defienden que se trata de problemas gramáticales y otros de problemas motores (una pronunciación deficiente impediría un habla normal). No obstante, también se ha apuntado la posibilidad de que la opción más plausible (...) consiste en que los aspectos anómalos a nivel motor y gramatical, así como el resto de aspectos (o al menos algunos de ellos), sean consecuencias diferentes del carácter funcionalmente anómalo de un gen que se expresa en áreas cerebrales (tanto corticales como subcorticales) diferentes (...), de manera que, teniendo en cuenta que ese gen se expresa en varias zonas del cerebro, los trastornos podrían reflejar precisamente efectos pleitrópicos. FOXP2 se expresa en varias zonas del cerebro durante la embriogénesis, aunque no está claro si la activación del gen se produce en la fase embrionaria o si eso ocurre en el momento en que se empieza a aprender a hablar. Sus niveles más altos aparecen en la capa VI del córtex, sobre todo en estructuras subcorticales de la base del cerebro (muy próximas al cuerpo calloso): núcleos basales, tálamo y cerebelo. Además, está presente en la embriogénesis de otros órganos humanos: pulmones, intestino y corazón. Se ha sugerido, además, que la misma versión del gen estaba ya presente en los neandertales, habiendo sido modificado por selección natural durante la evolución humana reciente en los últimos 200000 años. No se trata de un gen exclusivo del ser humano, sino que es probable que exista en todos los vertebrados y, además, de una forma muy parecida. En lo que respecta al cerebro, se expresa en ellos en las mismas áreas que en el hombre: núcleos basales, cerebelo, tálamo y córtex o regiones equivalentes. Se ha sugerido que en determinadas aves el gen podría contribuir a la plasticidad del canto.7 Por otra parte, las versiones de la proteína en el chimpancé y el ser humano difieren en dos aminoácidos, algo que ha reforzado la hipótesis de que ciertas alteraciones en el gen podrían haber impulsado la evolución del lenguaje. El descubrimiento fue obra de un grupo de genética del Centro Wellcome de Genética Humana de la Universidad de Oxford, liderados por Simon Fisher. Habían sido alertados desde una escuela inglesa de logoterapia acerca de que un grupo de niños de la misma familia (llamada, convencionalmente, KE) que presentaban determinados defectos del habla y del lenguaje que se remontaban hasta los bisabuelos.8 Dado que los trastornos se manifestaban en bloque, y no en grados diferentes, se entendió que su origen estaba en el defecto de un único alelo. El grupo de Simon Fisher identificó una mutación en un segmento del cromosoma 7, en el lugar donde se encuentra el gen FoxP2. Su proteína correspondiente es un factor de transcripción que regula la traducción de otros segmentos del ADN en sus productos génicos; se comporta como un conmutador de hasta cien genes (muchos de ellos involucrados en el desarrollo y organización del sistema nervioso) conocidos como diana. Cuando se produce la mutación de un cromosoma, esta función conmutadora está reducida a su mitad; consecuentemente, los genes diana de la proteína FoxP2 pueden ser regulados de forma equivocada o no tener, sencillamente, regulación, lo que conlleva la aparición de determinados trastornos del habla. Notas
↑ El nombre es una abreviatura de Forkhead Box (="caja de la cabeza del tenedor"), un segmento característico del ADN que aparece en otros genes. Fox es una familia de genes que se ha clasificado mediante letras de la A a la Q; FoxP2 es, por tanto, un gen de la familia Fox que pertenece al subgrupo P en el que es su miembro número 2. ↑ Téngase en cuenta que no existe nunca una relación causal directa entre gen y rasgo: que una secuencia de DNA mutada afecte a un rasgo no implica que no estando mutada origine por sí misma ese rasgo. El desarrollo de cualquier rasgo depende de interacciones entre genes, sus productos y el entorno. ↑ En el mismo sentido, "el descubrimiento de este gen no debe tomarse como la 'evidencia definitiva' del carácter innato del lenguaje, ni como un aspecto intrínsecamente más probatorio que el resto de evidencias que apuntan a un sustrato biológico para el lenguaje." (Víctor M. Longa, art. cit., pág. 201. ↑ Efectos fenotípicos de un gen sobre más de un carácter. ↑ Víctor M. Longa, "Sobre el significado del descubrimiento del gen FOXP2", pág. 193. ↑ Véase Enard et alii, "Molecular evolution of FOXP2, a gene involved in speech and language", Nature, 418, 2002, págs. 869-872. ↑ Para más datos sobre su impronta en aves, cf. el artículo de Whitfield. ↑ En concreto, se trataba de un subtipo concreto de Specific Language Impairment, un conjunto heterogéneo de casos de niños con problemas lingüísticos, pero con un desarrollo cognitivo normal. Se trataba, en líneas generales, de problemas en la articulación y en la formación de palabras por generalización de reglas. Fuentes bibliográficas [editar]
Haesler, Sebastian, "El lenguaje del diamante mandarín", Mente y Cerebro, 27, 2007, págs. 72-77. Longa, Víctor M., "Sobre el significado del descubrimiento del gen FOXP2", ELUA (Estudios de Lingüística. Universidad de Alicante), 20, 2006, págs. 177-207. Whitfield, John, "Evolución. El gen del 'lenguaje', FOXP2, parece esencial para la vocalización animal", Investigación y Ciencia, 379, abril de 2008, págs. 10-11.
Para empezar quiero recalcar que como científico mi formación me obliga a tomar una posición escéptica y un tanto critica pero equilibrada ya que sin innovación cognitiva no existiría nuevo conocimiento, para un científico la única pretensión es el conocimiento de la realidad mas halla de pretensiones personales o egocentrismos absurdos, Richard Dawkins en sus presentaciones relata en una de sus presentaciones la historia de un Paleontólogo veterano que había dedicado toda su vida a la formulación de una teoría ya casi al final de su carrera un joven novato le expone los puntos por los cuales su teoría estaba errada, lejos el científico veterano de ofenderse, considera ese momento como uno de los mas significativos de su vida, pese a que han demostrado que la investigación de toda su vida ha estado errada, el observa complacido como ha evolucionado el conocimiento teórico y que su obra lejos de ser obsoleta y pese ha estar errada ha contribuido con el avance de la ciencia y el conocimiento.
Eso es porque los científicos avanzamos en base a lo construido por otros y a pesar de que derrumbamos algunas teorías en el proceso es sosteniéndonos a partir de estas es que alcanzamos un mayor nivel de conocimiento.
Es por eso que esta crítica no es para nada un menosprecio sino por el contrario es un elogio producto de la admiración hacia un gran y sumamente influyente pensador de la era moderna.
Rafael Echevarria en su Libro Ontología del Lenguaje, considera que la teoría de la información de Shanon no es útil para entender el flujo de información en los seres humanos ya que a su criterio “el sentido” de lo dicho solo esta presente en los seres humanos y no es útil en otros sistemas como afirman los cibernéticos.
Esto no es del todo cierto como investigador de los sistemas de expresión genética entiendo claramente que la información siempre tiene un sentido, los genes expresados en un embrión en desarrollo no tendrán el mismo sentido cuando son expresados en una célula cancerigena, son los mismos genes pero se expresan en sistemas completamente diferentes, la epigenética trata justamente sobre el desencadenamiento de estos genes y el contexto en que estos son expresados, pero los seres vivos no son los únicos ejemplos, Pedro Sotolongo explica maravillosamente como existe una semiótica (sentido de las cosas) incluso en los sistemas subatómicos, cada partícula subatómica posee un sentido intrínseco.
Mas allá de ello Echevarria hace un excelente aporte difundiendo y explicando en un lenguaje mucho mas sencillo la Obra de Maturana, en mi opinión el mensaje de la Biología del Amor pierde muchísimo en este proceso, pero es evidente la influencia que ha tenido Rafael en el desarrollo de muchísimas personas.
La Epigenética nos ha traído un mejor entendimiento de innumerables procesos biológicos, desde la Ecología hasta el entendimiento del Cáncer, pero en esta oportunidad hablaremos sobre la pedida del peso, ya no es suficiente considerar el aporte calórico para entender los efectos de que tiene en nuestro cuerpo, o la función de general de estos en el cuerpo, cada tipo de alimento tiene efectos diferentes en nuestro cuerpo, y nuestro cuerpo no reacciona siempre igual, reacciona diferente de acuerdo a las circunstancias particulares.
Un ejemplo claro ocurrió cuando se investigaba a los ratones Agouti (una raza de ratones obesos y de color marrón) ojo que al decir raza me refiero a factores genéticos que especifican determinadas características físicas, al tratar a los ratones con una dieta especifica se consiguió que los ratones descendientes fueran esbeltos ratones de un porcentaje de grasa mucho menor, cabe destacar que el aporte calórico no tuvo nada que ver con este resultado, así que nuestro modo de vida de hoy no solo nos afecta a nosotros sino también a nuestra descendencia.
Pero esto va mas allá de simplemente los efectos generacionales de nuestros estilos de vida, a corto plazo podemos aprovechar algunos principios fisiológicos conocidos para obtener buenos resultados.
No se expresan los mismos sistemas hormonales en la mañana, en la tarde y en la noche, a diferentes horas del día se liberan diferentes hormonas y neurotransmisores, pero también los receptores de estas moléculas funcionan diferente.
¿Es usted de los que se levanta sin Hambre? ¿Y casualmente por las noches siente un hambre incontrolable por dulces y que si come uno esta ansiedad crece aun más? Hasta llegar al punto en que se siente relajado y aliviado, lo que he descrito es el llamado síndrome metabólico, relacionado con la interacción de muchos sistemas neurofisiológicos y hormonales, pero que podríamos simplificar poniendo nuestra atención en las relaciones entre insulina y serotonina.
La insulina reacciona ante la ingesta de carbohidratos se activa inmediatamente ejerciendo un potente poder anabólico (aumento de peso) el anabolismo no siempre es malo pero en este caso sí, ya que bloquea la acción nocturna de nuestro más potente aliado para la pérdida del peso, la hormona de crecimiento, los seres humanos hemos evolucionado igual que otros animales para durante la noche utilizar nuestras grasas de reserva, pero si la insulina se activa antes de dormir esta hormona deja de catabolizar las grasas y ejerce una función anabólica no deseable ya que favorecerá el anabolismo en el tejido graso e inactiva el muscular.
La serotonina es justamente el neurotransmisor que media esos procesos es por eso que las personas obesas o en camino a serlo no tienen hambre en las mañanas, la serotonina tiene efectos sedantes y antidepresivos, es por eso que una dieta inadecuada puede causar estados de ansiedad y depresión en las personas en régimen.